Creación y desarrollo

La necesidad de crear la terapia de la imagen parte de haber visto y de ver mucha gente que aun siendo las personas consideradas “las más bellas”, tenían unos grandes conflictos. Esto, aunado a mi experiencia personal con la terapia de descodificación biológica, me hizo pensar que podría crear algo unido a aquello que yo ya venía haciendo. Así surgió la Terapia de la Imagen, algo que partió de mí, gracias a la experiencia de 28 años trabajando en el mundo de la moda y de la imagen y de haber vestido a miles de personas.

Todo el trabajo que tiene que ver con aquello que vemos de nosotros mismos tiene relación, a la vez, con la imagen. Cuando el ser humano empieza a tener conflictos en relación a la identidad es cuando la identidad y la imagen se convierten en una misma cosa. La imagen y todos los conflictos que se relacionan con esta tienen que ver con cómo la persona se percibe a sí misma. La percepción está hecha a partir de las muchas experiencias vividas desde que somos pequeños. Como uno se perciba a si mismo va a provocar unos conflictos u otros en relación al otro. A partir de aquí, y con todos mis aprendizajes en sistémica, es cuando creé esta terapia de la imagen a través de la descodificación biológica. A través de la cual se consigue poner en orden todo lo que ya traemos, el genograma, la imagen con todos sus códigos (colores, maquillajes, pelo…) y como todo esto lo coloco en mí y en mi expresión hacia los demás

A través de la imagen, la identidad, el conflicto que hay en la persona y la descodificación biológica, conseguimos trabajar una imagen con consciencia

Para mí la creación y el desarrollo de esta terapia de la imagen parten de ver esa necesidad, que de forma inconsciente ya hacemos, de aunar el trabajo interno con como yo me identifico, como me veo y como me voy a expresar con todo eso. Es como trabajar en tres sentidos a la vez: como me veo, que relación tengo conmigo mismo y como me voy a interrelacionar con los otros.